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CÓMO HACER QUE LOS NIÑOS LEAN

Como se suele decir, los buenos hábitos se adquieren desde la infancia y aunque no son pocos los casos en los que alguien se ha enganchado a la lectura ya de adulto, sin duda despertar la curiosidad de los niños hacia los libros es una inquietud que a menudo compartimos muchos padres. Entonces… ¿Cómo lograr que los niños lean?

Fomentar el hábito de la lectura en los niños
El primer contacto con la lectura es de gran ayuda para crear el hábito lector en los niños.

EL PRIMER CONTACTO CON LA LECTURA

La primera oportunidad de inculcar el hábito de la lectura en un niño la encontramos en nuestro propio ejemplo. Que los pequeños vean a sus padres o hermanos mayores con un libro entre las manos siempre les va a llamar la atención, sino fíjate en lo atractivos que les resultan los teléfonos móviles, posiblemente el objeto que más manipulamos a lo largo del día. Sin embargo, tanto si eres un padre o madre lector como si no, no hay que cantar victoria ni darlo todo por perdido; para generar el hábito de la lectura es más determinante leer cuentos a los niños desde pequeños, que el hecho de que estos observen leer a los adultos que los rodean (aunque esto siempre ayude).

Otra manera de potenciar que los niños lean es procurar que nuestros hijos tengan siempre libros a su alcance, que gocen de la posibilidad de acercarse a los cuentos o los cómics infantiles igual que pueden hacerlo con sus otros juguetes; para sacarlos del cajón o estantería, leerlos o manipularlos y, en el mejor de los casos, volverlos a guardar (de lo contrario ya sabemos lo que nos toca reforzar…)

Además de que los niños tengan un acceso fácil a los libros, también hay que procurar que éstos sean de su interés, es decir, que los contendidos de los mismos estén adaptados a su edad (está bien heredar la biblioteca del hermano mayor, pero siempre que todavía se conserve material acorde con la edad del pequeño) y a temáticas que les resulten atractivas. Respecto a esto último cabe destacar que adquirir libros que versan sobre aquello que el pequeño está aprendiendo en la escuela en ese momento, o centrados en fechas o gustos concretos, suele funcionar muy bien. Por ejemplo, comprar un libro de cuentos navideños cuando se acerca la Navidad, uno de dinosaurios si en la escuela se está trabajando en ese proyecto o bien un cómic de heroínas si es lo que le llama la atención a nuestra hija.

Libros para niños de 1 año

Mis palabras y yo (A partir de 1 año)

Libros para niños de 2 años

Caperucita roja (A partir de 2 años)

Libros para niños de 3 años

Lili la liebre (A partir de 3 años)

Libros para niños de 4 años

Mi primer libro de las letras.

TRUCOS PARA REFORZAR EL HÁBITO LECTOR

Seguro que has escuchado más de una vez eso de que todo lo que merece la pena conlleva un esfuerzo, ¿verdad? Pues con la lectura este dicho no es menos cierto. Lograr que un niño adquiera el hábito lector no siempre es tarea fácil ni está asegurado, pero lo que sí es seguro es que leer y manipular libros desde una edad temprana reporta numerosos beneficios presentes y futuros. Los libros, cuentos y cómics infantiles no sólo ayudan a desarrollar el lenguaje en el sentido más amplio de la palabra —hablamos de vocabulario, comprensión y ortografía entre otras cosas—, sino que también van a potenciar y a influir positivamente en su capacidad de concentración, creatividad, imaginación e incluso en la expresión y comprensión de los sentimientos propios y ajenos. Por todo ello, es interesante que además de lo que hemos comentado anteriormente, valoremos emplear otros pequeños trucos para que la lectura le resulte una actividad atractiva:

  • Cuando sea pequeño (a partir de los 4 ó 5 meses), siéntale en tu regazo para manipular los libros; esto le hará sentirse seguro y cómodo, como todo lo que haga siempre entre tus brazos (para más información, consulta nuestro artículo CÓMO LEER CUENTOS A LOS BEBÉS).
  • Lee los cuentos sacando al actor que llevas dentro: cambia el tono de voz, emplea expresiones de alegría, caras de asombro y similares para divertirle y conseguir su atención.
  • A medida que crezca, siéntate a su lado mientras lee en voz alta. De este modo podrás ayudarle cuando cometa errores o se quede bloqueado.
  • En general no interrumpas su lectura, pero de cuando en cuando hazle preguntas sobre aquello que está leyendo y, si la historia da pie a ello, mantén conversaciones a cerca de lo que opina respecto a las acciones que está llevando a cabo el personaje protagonista, sobre lo que está bien o mal, etc. Haciendo esto fomentarás la comprensión lectora, pero también y no menos importante, percibirá que lo que él lee te importa, pues muchas veces los niños abandonan la lectura o se aburren porque no son capaces de seguir el hilo argumental del libro, de entender a cerca de lo que trata o sencillamente porque tienen la sensación de estar haciendo algo que no tiene ningún valor. Es por eso que tu implicación es fundamental, pues todo en lo que se implican papá o mamá siempre tiene valor para ellos.
  • No elijas el libro por ella o él, deja que sean ellos quienes definan sus gustos en la medida de lo posible, aunque esto signifique que a veces no coincidan con los tuyos; permite que se relacionen libremente con los libros.
  • Premia a tu hijo con libros. Prioriza regalarle un libro frente a juguetes que a buen seguro va a obtener por otras muchas vías. Incluso si tu hijo tiene que hacer un regalo de cumpleaños a una amistad, intenta elegir juntos el libro que ambos creéis que le podría gustar.
  • Acércales al mundo del cómic. Las viñetas y tebeos infantiles son una excelente herramienta para fomentar la lectura en los niños (si quieres saber más, visita nuestro artículo BENEFICIOS DE LEER CÓMIC).
  • Y por último, siempre que te sea posible monta una pequeña biblioteca para tu hijo en un lugar exclusivo de su habitación o de la casa. Permite que la decore a su gusto y busca formas de personalizarla juntos. Para obtener ideas, visita nuestro artículo Cómo crear una biblioteca infantil.